miércoles, 16 de junio de 2010

El aprendizaje es trivial que se puede medir en base a unas simples preguntas para cualquier tipo de contenido

Hablar del aprendizaje, implica esclarecer que se entiende por tal. Si se empieza por desechar que el aprendizaje no es únicamente repetir memorísticamente información adquirida, entonces se entra en un problema que implica la definición del ámbito de lo que se quiere decir con aprendizaje. De una manera simple el aprendizaje lo conforman un conjunto de conocimientos adquiridos, listos para utilizarse en el momento en que se requiriese.

Cuando se pretende medir algo se requiere comprender el objeto en cuestión, y el tipo de medición a realizar en el objeto. En el supuesto caso que se pretende medir el aprendizaje, se debería contar con los siguientes elementos, 1) Un aprendiz, 2) El estado previo a la adquisición del aprendizaje, 3) El estado posterior a la adquisición del aprendizaje 4) Los elementos que accionaron que el aprendizaje se realizara en el aprendiz, mediante una observación detalla de las acciones realizadas que lograron que ese cambio se efectuase. En la práctica, no es posible reunir para cualquier tipo de contenido estos elementos. Si bien, para contenidos sumamente limitados podría establecerse, y bien lo que se podría ver serían los resultados memorísticos del aprendizaje, más no como es que ese aprendizaje se ha incorporado a la persona así como a las redes internas del conocimiento.

Por reducción, se puede expresar que de los elementos se pueden integrar al aprendiz, al estado previo, pero con dificultad se puede ver el momento en que el aprendizaje ya está ahí, e identificar los pasos intermedios para alcanzarlo. Por lo tanto, si no hay los elementos para lograr la medición, es precisamente por que el aprendizaje no es trivial, el aprendizaje es complejo.

1 comentario:

  1. Hola maestro Miguel Ángel, su reflexión a la interrogante, me parece muy interesante, espero que sus compañeros retroalimenten su espacio, saludos.

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